Hay detalles que no somos capaces de reconocer, sonidos que
no podemos oír. Muchas veces vemos lo que no podemos ver, y otras decimos lo
que no sentimos. Nos hablamos sin conocernos, nos miramos, nos entendemos, tenemos
miedo y por ello nos escondemos. Lloramos cuando valoramos, nos caemos y
tropezamos. Nos callamos, hacemos daño, corremos, dejamos de lado; extrañamos
cuando se han ido y estamos asustados.
Soñamos despiertos, disfrutamos, bailamos y todos contentos;
cantando y sonriendo, nos disfrazamos,
nos levantamos y adiós al buen momento. Nos juntamos, desaparecemos del
universo, susurramos, latiendo, despacio y sin aliento.
Amamos sin querernos, lo cogemos sin ser nuestro y deseándolo lo perdemos. Cantamos al mundo y
contamos rápidos los segundos. Escribimos y borramos la historia de nuestro pasado.
Gritamos sin darnos cuenta, reímos y entonces vemos las consecuencias. Con el amor y el color aparcamos el dolor, cambiamos
el desastre y miramos hacia delante.
Inma Sevilla Torres